Él también la quería, pero hasta ese momento nunca se había atrevido a reconocerlo. Ella decidió regresar a buscarlo, lo buscó entre la gente y se metió más y más entre la multitud que celebraba a San Miguel Arcángel, el santo de los intelectuales espirituales, pero la multitud se estiró como una boca apocalíptica que sellaba con destrucción irreparable la vida de aquél hombre. Mientras él buscaba su rostro moreno para decirle lo que le había revelado el corazón, ella era tragada para siempre. Él ya nunca podría escuchar de sus labios lo que ella tenía que confesarle.
Día de memoria Cuando yo era una niña pequeña que apenas veía como problema grave el hecho de no poder escribir bien mi largo nombre, me tocó vivir la experiencia de la guerra, y no es que yo estuve o estuviera en ese instante en un lugar de enfrentamiento, quizá llegué a estarlo en algún momento, como muchos otros nicaragüenses; pero ese momento que ahora traigo a la memoria... es uno en el que vi que unos hombres llegan a la casa y piden las medidas de la ropa de mi padre. Veo que sacan una cinta métrica y toman presurosamente sus medidas. Anotan en una libreta y se van. También recuerdo, como si se tratara de una masa deforme y confusa, que no había azúcar blanca, en su lugar lo que podíamos obtener era azúcar moreno. En ese momento se veía a este producto al cual me refiero como algo bastante plebeyo, y ahora con el tiempo hasta lo he comprado muy caro porque el azúcar de color oscuro, poroso y húmedo, pegajoso y de granos gruesos es más saludable que el azúcar refina...
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